Mariposas
desde que sé que no vendrás más nunca.
He vuelto a ser aquel cantar del aguacero
que hizo casi legal su abrazo en tu cintura.
Y tú apareces en mi ventana,
suave y pequeña, con alas blancas.
Yo ni respiro para que duermas
y no te vayas.
Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno,
qué maneras más curiosas:
hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo,
mariposas, mariposas
que emergieron de lo oscuro
bailarinas, silenciosas.
Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa.
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo.
Así eras tú en aquellas tardes divertidas,
así eras tú de furibunda compañera.
Eras como esos días en que eres la vida
y todo lo que tocas se hace primavera.
Ay mariposa, tú eres el alma
de los guerreros que aman y cantan,
y eres el nuevo ser que se asoma por mi garganta.
Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno,
qué maneras más curiosas:
hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo,
mariposas, mariposas
que emergieron de lo oscuro
bailarinas, silenciosas.
Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa.
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo.
Duración: 7:29.
Compuesta en 1971 y editada por primera vez en 1978 como parte del disco "Antología de Silvio Rodríguez", pero reeditado en 1999 como corte número 13 y dando título al álbum Mariposas
Según se puede leer en PatriaGrande, cuando Silvio Rodríguez escribió Mariposas, pensaba en el símbolo de añoranza que le otorgaban los aztecas a las mariposas:
"Para la cultura náhuatl que crecía en el valle de México cuando llegaron los conquistadores -después no creció casi nada-, las mariposas simbolizaban el alma de los guerreros que, habiendo caído en combate, regresaban a la tierra en esa forma colorida y hermosa para embellecer la vida de los hombres. En este caso, el símbolo está tomado en el sentido de la añoranza, del recuerdo"
Así pues, en esta canción, inspirado por las mariposas, Silvio recuerda y añora. Quizá se acuerda de una mujer que un día fue compañera de tardes divertidas; quizá, ¿por qué no?, recuerda a Emilia, ese primer amor que tanto le marcó y al que dedicó tantas canciones.
La novela ganadora de la IX edición del Premio Ateneo Joven de Novela de Sevilla, El país de las mariposas, comienza con una estrofa de esta canción de Silvio Rodríguez. En la reseña de este libro encontramos la siguiente información sobre las mariposas monarca y el pueblo azteca:
Los aztecas reconocieron a la mariposa monarca como Quetzalpapalotl o Mariposa Sagrada. El insecto causó tal impacto que fue objeto de culto. La mariposa era la representación de los héroes y de personas importantes que habían muerto; también lo era de las almas que tienen su casa en el cielo, de los guerreros caídos o de los guerreros sacrificados en la piedra de los sacrificios así como de las mujeres muertas en el parto. Estas almas se transformaban después en colibríes de rico plumaje y en mariposas.
Mariposa en náhuatl se dice papalotl, es decir, papalote, otra canción de Silvio.

Antonio Ibarra
trovadorhp dijo
Hoy viene a ser como la cuarta vez que espero
desde que sé que no vendrás más nunca.
se le extrañaba, amigo, y esa canción ... de las mas hermosas de silvio, aunque me quedo con la version original, con su voz juvenil.
29 Diciembre 2007 | 12:38 PM