Entre el espanto y la ternura
transcurre todo
lo inapresable con la moldura,
la mano, el codo.
Entre el espanto y la ternura
crece la hiedra
al sano juicio con la locura,
la flor, la piedra.
Entre el espanto y la ternura
la vida canta
una tonada clara y oscura,
profana y santa.
Entre el espanto y la ternura
corre la suerte
con el abajo y con la altura,
con vida y muerte,
con vida y muerte.
Entre el espanto y la ternura
transcurre todo
lo inapresable con la moldura,
la mano, el codo.
Entre el espanto y la ternura
crece la hiedra,
el sano juicio con la locura,
la flor, la piedra.
Entre el espanto y la ternura
la vida canta
una tonada clara y oscura,
profana y santa.
Entre el espanto y la ternura
corre la suerte
con el abajo y con la altura,
con vida y muerte,
con vida y muerte.
Entre el espanto y la ternura
ahí llega el día,
pasan las verdes y las maduras
ay todavía, ay todavía, ay todavía.
Entre el espanto y la ternura,
a hora temprana,
trabaja el hombre pintando cura
para mañana,
para mañana.
Duración: 2:13.
Cantada por: el Coro de la Escuela Nacional de Arte de La Habana, dirigido por Alina Orraca.
Editada por primera vez en 1988 como sexto corte del álbum Oh Melancolía.
Según se puede leer en el encarte del disco, "Entre el espanto y la ternura" está dedicada al pintor y escultor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín [Quito 1919 - Baltimore 1999].
Silvio debió de conocer a Guayasamín en 1984, cuando el trovador cubano participó en el Encuentro de la Nueva Canción Latinoamericana que se celebró en Quito, ciudad de residencia habitual del pintor.
En aquella época, Guayasamín estaba enfrascado en su serie "La Edad de la Ira", que denuncia la violencia del hombre contra el hombre en el siglo XX y de la que forma parte este cuadro:

En 1988, el prolífico pintor ecuatoriano, emprendió el trabajo de otra de sus geniales colecciones, "La Edad de la Ternura", como símbolo de defensa de la vida y homenaje a su madre y a todas las madres.

"Entre el espanto y la ternura" es, por tanto, un resumen de parte de la obra de Guayasamín, que bascula entre la ira -el espanto- y la ternura, espacio en el que cabe casi todo lo que define a los hombres.
En la estrofa final, Silvio alaba, además, el poder sanador de la pintura de Guayasamín que define como "cura para el mañana".
Hijo de indio y mestiza, Guayasamín forjó una obra pictórica y de esculturas que lo llevaron a ser nombrado por los jefes de Estado y Gobierno que asistieron a la Cumbre Iberoamericana de 1991, en La Habana, como ‘El pintor de América’.
Retrató a Fidel Castro en cuatro ocasiones así como a otras muchas personalidades de su época.

Sus últimas exposiciones las inaugura personalmente en el Museo del Palacio de Luxemburgo París y en el Museo Palais de Glace en Buenos Aires, en 1995. Hasta poco antes de su fallecimiento estaba trabajando en su obra cumbre, denominada "La Capilla del Hombre".

La Capilla de Hombre es el gran mural-museo en el que el artista pensaba reunir todo lo bueno que ha dado América, toda la creación política y cultural, toda esa vasta obra que dibuja su identidad. ''Tengo tanto en mi cabeza miles de ideas, de proyectos, que creo que 200 años más de vida no serían suficientes para poder plasmar todo. Tengo la angustia del tiempo, de crear", había dicho el maestro días antes de morir.
En esa angustia por crear estaba La Capilla del Hombre, que para él era algo más que una obra artística, era una forma de mantener viva la imagen de América Latina a través del tiempo, ''una forma de hacer que la humanidad tenga un espejo donde mirarse''. Era el legado artístico más monumental que Guayasamín planeaba dejar, y se proponía inaugurar la obra el 1 de enero del año 2000. Era su mensaje de paz y esperanza para el próximo milenio.
Finalmente, tras el apoyo económico de personas y países amigos, entre ellos el propio Silvio, la Capilla del Hombre se inauguró el 29 de noviembre de 2002, casualmente, el mismo día que Silvio Rodríguez cumplía 56 años.

Antonio Ibarra
isidro dijo
Necesito darte las gracias por este blog...
hace años que emprendí el camino silvio-camagüeyano tras su musiquita, pero nunca encontré significado para todas las letras que no entendía... me quedaba un poco cojo el entendimiento.
a ver si ahora repaso todo lo que tienes escrito pa' tras y me embebo de significados.
Un saludo
...y nada más.
5 Octubre 2007 | 06:50 PM