De la ausencia y de ti
la respiración.
No mirar a los mapas, seguir en mí mismo,
no andar ciertas calles,
olvidar que fue mío una vez cierto libro.
O hacer la canción.
Y decirte que todo esta igual:
la ciudad, los amigos y el mar,
esperando por ti,
esperando por ti.
Sigo yendo a Teté semana por semana
¿te acuerdas de allá?
Hoy habló de fusiles despidiendo muertos.
Yo sé que ella me ama,
es por eso tal vez que te siento en su sala,
aunque ahora no estás.
Y se siente en la conversación,
o será que tengo la impresión,
de la ausencia y de ti,
de la ausencia y de ti.
No quisiera un fracaso en el sabio delito
que es recordar.
Ni en el inevitable defecto que es
la nostalgia de cosas
pequeñas y tontas como en el tumulto
pisarte los pies.
Y reír y reír y reír,
madrugadas sin ir a dormir,
sí, es distinto sin ti.
Muy distinto sin ti.
Las ideas son balas hoy día y no puedo
usar flores por ti.
Hoy quisiera ser viejo y muy sabio y poderte
decir lo que aquí no he podido decirte,
hablar como un árbol
con mi sombra hacia ti.
Como un libro salvado del mar,
como un muerto que aprende a besar,
para ti, para ti,
para ti, para ti.
Duración: 4:11.
También llamada: Velia.
Compuesta en 1969 y editada por primera vez en 1975 como parte de la obra colectiva "1975, año internacional de la mujer", pero incorporada a la discografía de Silvio en 1977 como séptimo corte del álbum Cuando digo futuro.
Esta preciosa canción está dedicada a Velia Ramírez, amiga mexicana de Silvio. En una entrevista concedida en agosto de 2003 a Yolanda Martínez, Silvio aclaraba los detalles:
¿Es cierto que su canción más melancólica (De la ausencia y de ti) fue inspirada por una mexicana en 1969?
- ¡Cómo no!: Velia Ramírez. Fue y es una muy buena amiga. Primero compartimos algunas inquietudes de juventud y más tarde intercambiamos preocupaciones sobre nuestras respectivas familias.
Los versos de esta canción son un canto desgarrado a la nostalgia de una amistad -o quizá algo más- que se forjó cuando Silvio y Velia caminaban juntos por las calles de La Habana, compartían libros o iban a Teté, semana tras semana. Reían y reían madrugadas enteras sin dormir.
En un artículo de Rubén Cortés para el Crónica mexicano, Silvio añade aún más detalles sobre "De la ausencia y de ti":
Es para una mexicana, Velia Ramírez. Se la hice en 1969. Ahora está casada con un hombre encantador, se llama Víctor y es trompetista. Cuando voy a México, los tres nos juntamos y comemos. La canción cuenta una época difícil para la revolución cubana. Por eso digo que las ideas son balas y no puedo usar flores por Velia. Y hablo de mapas porque ella vivía en México.
También hay quienes, como Raúl Ríos, dicen que Velia fue una bella mujer mexicana que en los tiempos primeros de la revolución cubana brilló como bailarina en Cuba. La leyenda dice que Velia logró atrapar el corazón de Silvio para luego abandonarlo y regresar a su país, México. Silvio, melancólico, compuso en memoria de ese amor una de las canciones más conmovedoras de su repertorio.
Teté Vergara [1914-1981] fue una cantante, actriz y escritora cubana que, en torno a 1965, enseñó a Silvio lo que fue la vida del artista en otros tiempos. A ella le dedicó la canción Monólogo.


Antonio Ibarra

Jordi dijo
Otro monumento que desconocia hasta ahora.
Gracias Antonio por tu pagina.
29 Julio 2007 | 07:22 PM