El papalote
hecha de ruinas y de misterios;
porque rompías la roca
para ganarte un par de medios;
o por tus tirapiedras,
los mas famosos de La Loma,
de la mejor horqueta
de la guayaba, y duras gomas.
Será por todo esto
que mi memoria se empina a ratos
como tus papalotes,
los invencibles, los más baratos
y te levanta en peso,
Narciso el Mocho, para ponerte
entre los elegidos,
los que no caben en la muerte.
El papalote
cae, cae, cae, cae, cae.
Se va a bolina la imaginación.
Buena cuchilla la picó.
Una vez de tus manos
un "coronel" salió brillando.
Qué pájaro perfecto:
cuántos colores, qué lindo canto.
Ninguno de nosotros
iba a volarlo, ya se sabía:
era un encargo caro
del que mandaba, del que tenía.
Llevabas en el puño
aquel dinero de la tristeza;
dinero de aguardiente
de "El Sol de Cuba", de la cerveza;
y te seguimos todos
a celebrarlo, sucios y locos:
para ti "Carta Oro"
y caramelos para nosotros.
El papalote
cae, cae, cae, cae, cae.
Se va a bolina la imaginación.
Buena cuchilla la picó.
La gente te chiflaba
cuando en la tarde subías borracho;
tú contestabas piedras
y maldiciones a tus muchachos.
Eras el personaje
de los trajines de tu pueblo;
eras para la gracia;
eras un viejo; eras negro.
Una noche el respeto
bajó y te puso bella corona
- respeto de mortales
que, muerto, al fin te hizo persona -.
Pobre del que pensó
- pobre de toda aquella gente -
que el día más importante
de tu existencia
fue el de tu muerte.
El papalote
cae, cae, cae, cae, cae.
Se va a bolina la imaginación.
Buena cuchilla la picó.
Duración: 5:54.
Compuesta en 1972 y editada por primera vez en 1974 en un disco colectivo que grabó Silvio con otros autores del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC como Noel Nicola o Pablo Milanés.
En 2006 ha sido reeditada como corte número 1 del segundo disco del álbum Érase que se era.
En Cuba y México, un papalote es una cometa de papel. Esta bella palabra deriva del náhuatl "papalotl" que quiere decir mariposa.
En el encarte del "Érase que se era", Silvio cuenta lo siguiente:
"Esta es la historia de un personaje verdadero, que jugó un papel especial entre mis 10 y 11 años, cuando mis padres se separaron y mi madre, mi hermana María y yo regresamos al pueblo. Como no teníamos casa ni dinero, fuimos acogidos durante varios meses por mi tía Lidia, su esposo Roberto y mis primos Héctor, Cenia y Adita. Justo enfrente, cruzando La Calle Ancha, en un destartalado bajareque de latones, vivía Narciso “el Mocho”, objeto y sujeto de este cuento. El primer papalote que volé fue creación de las expertas manos de aquel escuálido veterano, de ojos opacos y andar fatigoso. Tiempo después, Narciso fue la primera persona que vi convertida en cadáver.
Todo esto sucedió en el barrio de La Loma de San Antonio de los Baños, a una cuadra de “El Sol de Cuba”, bodegón donde lo mismo se adquirían víveres que arados, sogas, cinchas, curricanes, monturas, caramelos o alcohol."
En una entrevista que Silvio concedió al diario argentino Página/12 refuerza estas vivencias:
- Su canción “El papalote” (para nosotros, “El barrilete”) recrea un paisaje de su infancia. ¿Qué recuerdos le vienen a la memoria sobre aquel paisaje?
–Lo que cuento en esa canción sucedió cuando tenía unos 11 años. Había regresado a mi pueblo con mi madre y mi hermana María, porque mis padres se habían separado. El lugar que más me gustaba del mundo era mi San Antonio natal, donde estaba en contacto directo con el monte y el río. Por entonces aprendí a nadar, escondido de mis mayores. Narciso “El Mocho” era un señor que vivía frente a nosotros, en un bajareque de latones. Hacía guantes de jugar pelota, tirapiedras, papalotes, y los vendía por centavos. Cuando reunía un dinerito se iba a un bar llamado El sol de Cuba y se sonaba algunos aguardientes. Los chicos lo seguían silbándole y cantándole una tonadita que decía “¿Dónde estás, que no te veo?”. El se volvía furioso y apedreaba fantasmas. La gente se burlaba de su indigencia, pero el día que murió todo el pueblo subió a despedirlo.
Papalote = Cometa de papel
Tirapiedras = Tirachinas
Medio = Moneda de cinco centavos
Horqueta = Horquilla del tirachinas
Irse a bolina = Irse muy lejos, perderse
Coronel = Papalote grande y caro
Bajareque = casucho muy pobre.
Todo esto sucedió en el barrio de La Loma de San Antonio de los Baños, a una cuadra de “El Sol de Cuba”, bodegón donde lo mismo se adquirían víveres que arados, sogas, cinchas, curricanes, monturas, caramelos o alcohol."
Antonio Ibarra

cheqa dijo
no pude evitar recordar esta canción, sin pensar en Micaela, la hermosa hija de un hermano tropero! ella en un video con apenas dos añitos de vida, cuando oye la canción en su idioma de "bebé" la canta! especialmente en la parte de el papalote "cae cae cae cae cae" es bellísima!
y esta canción sin lugar a dudas, me hace volar alto, a lo más alto de mis sueños!
un abrazo silviófilo desde mi cheqa..
20 Septiembre 2006 | 03:37 AM