El hombre se hizo siempre
de todo material:
de villas señoriales
o barrio marginal.
Toda época fue pieza
de un rompecabezas
para subir la cuesta
del gran reino animal,
con una mano negra
y otra blanca mortal.

Mortales ingredientes
armaron al Mayor:
luz de terratenientes
y de revolución.
Destreza de la esgrima,
sucesos como un preso,
Amalia abandonada
por la bala,
la vergüenza, el amor;
o un fusilamiento,
un viejo cuento
modelaron su adiós.

Va cabalgando
el Mayor con su herida,
y mientras más mortal el tajo,
es más de vida.
Va cabalgando
sobre una palma escrita,
y a la distancia de cien años
resucita.

Trota sobre la espuma,
seguido por un mar
de negros en machete
y sin encadenar.
Ordena a su corneta
el toque de a degüello,
y a un siglo de distancia
entona nuestra canción
y con recia garganta
canta,
espanta
lejos la maldición.

Va cabalgando
el Mayor con su herida,
y mientras más mortal el tajo,
es más de vida.
Va cabalgando
sobre una palma escrita,
y a la distancia de cien años
resucita.
Letra y música: Silvio Rodríguez.
Duración: 3:39.
Editada por primera vez en 1975 como corte número 1 del álbum Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España).

Significado:

Esta canción está dedicada "a la memoria del Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, en el centenario de su caída en combate en la sabana de Jimaguayú, el 12 de mayo de 1873."

Silvio Rodriguez escribió esta canción por encargo cuando formaba parte del GESI (Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC). Para ello Silvio consultó numerosos documentos históricos. La canción la estrenó el 11 de mayo de 1973 en la Plaza de San Juan de Dios de Camagüey, en una velada artística en honor del Mayor Agramonte en el centenario de su caída.

En un recital en Estados Unidos en 1978, Silvio comentó:

Está dedicada a la memoria de Ignacio Agramonte, el mayor general de nuestras primeras guerras de independencia. Cayó muy joven y aún así, por sus méritos militares y políticos, ya era uno de los fundamentales ejes de la revolución. Su lema era: "Que nuestro grito sea para siempre el de independencia o muerte". Una vez le preguntaron con qué contaba para ganarles la guerra a los españoles y él respondió: "Con la vergüenza de los cubanos". Sus compañeros de armas lo llamaban cariñosamente El Mayor.



Vocabulario:

Amalia: Se refiere a Amalia Simoni, esposa del Mayor Ignacio Agramonte que apenas pudo estar junto a su marido pues la guerra les mantuvo alejados durante casi la totalidad de su relación.

Tocar a degüello: En el arma de caballería, dar la señal de ataque.