Juego que me regaló un 6 de enero
llevo dogal de belleza
entre la hombrera y la cabeza,
entre rodilla y cinturón.
Haciendo crítica social
me perfumé de valiente,
creyeron que era disidente
y no era más que natural.
Martí me habló de la amistad
y creo en él cada día,
aunque la cruda economía
ha dado luz a otra verdad.
El mundo tiene la razón
puesta en el pan, en el diario,
ese señor rudimentario
que nos dará la absolución.
Ciega, la vida nueva es
como un verso al revés,
como amor por descifrar,
como un dios en edad de jugar.
Trino, vete al destino, al
punto que será final,
juega a lo que no jugué,
y canta que aunque sin rey mago
sigo en pie.
Seguro estoy requetemal,
debo sufrir algo extraño,
pues ni la hiel ni el desengaño
me dan canción de funeral.
El fin de siglo trae la sien
cebada de podredumbre,
como invitándome a una lumbre
que prenderá quien ame bien.
Bendito el tiempo que me dio
una canción sin permiso.
Bendito sea el paraíso
algo infernal que me parió.
El día del Armagedón
no quiero estar tras la puerta,
sino soñando bien alerta,
donde esté a salvo de perdón.
Ciega, la vida nueva es
como un verso al revés,
como amor por descifrar,
como un dios en edad de jugar.
Trino, vete al destino, al
punto que será final,
juega a lo que no jugué,
y canta que aunque sin rey mago
sigo en pie.
Duración: 4:09.
Editada por primera vez en 1992 como corte número 11 del álbum Silvio.
En palabras del propio Silvio Rodríguez:
"Cuando yo estaba en el tercer grado, mi maestra pensaba que yo era anormal. Oí como se lo decía a los padres de una niña, fuera del aula, aunque me encontraba esperando a que terminara la clase de catecismo. A mi no me metían en aquella lección porque mi padre lo había prohibido, con la amenaza de ponerme en otra escuela. La hija de aquellos padres que me miraban con arrobada piedad, se llamaba Lupe. Era muy buena y aplicada, era la excelencia anual del colegio y aquel año sus padres estaban preocupados porque sus notas habían bajado un poquito. Ni sus padres ni la maestra podían saber que Lupe, a quien yo amaba como un condenado, nos enredábamos en extensas discusiones espirituales cuyo meollo era la existencia de los tres reyes magos. Ella afirmaba que no existían, que eran nuestros padres, y yo, que no iba a la clase de religión, lo contrario. Un buen ejemplo de cómo el hábito no hace al monje."
Antonio Ibarra

Dieg dijo
Que letra dificil, no entendi casi nada, pero seguro debe haber una explicacion para ella porque silvio no escribe porque si...
Lo unico que pude entender es "juega a lo que no jugué,y canta que aunque sin rey mago sigo en pie"
Me encanta esta cancion!
Bessso y quieransé
5 Enero 2006 | 03:22 AM