Compañeros poetas,
tomando en cuenta
los últimos sucesos
en la poesía,
quisiera preguntar
—me urge—,
¿qué tipo de adjetivos
se deben usar para hacer
el poema de un barco
sin que se haga sentimental,
fuera de la vanguardia
o evidente panfleto,
si debo usar palabras
como Flota Cubana de Pesca
y «Playa Girón»?

Compañeros de música,
tomando en cuenta
esas politonales
y audaces canciones,
quisiera preguntar
—me urge—,
¿qué tipo de armonía
se debe usar para hacer
la canción de este barco
con hombres de poca niñez,
hombres y solamente
hombres sobre cubierta,
hombres negros y rojos
y azules los hombres que pueblan
el «Playa Girón»?

Compañeros de historia,
tomando en cuenta
lo implacable
que debe ser la verdad,
quisiera preguntar
—me urge tanto—,
¿qué debiera decir,
qué fronteras debo respetar?
Si alguien roba comida
y después da la vida,
¿qué hacer?
¿Hasta dónde debemos
practicar las verdades?
¿Hasta dónde sabemos?
Que escriban, pues, la historia,
su historia los hombres
del «Playa Girón».
Letra y música: Silvio Rodríguez.
Duración: 3:20.
Compuesta el 5 de octubre de 1969 a bordo del Playa Girón, y editada por primera vez en 1975 como corte número 2 del álbum Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España, debido a la prohibición de la canción que da título al disco y de "Santiago de Chile").

Incluida también en:

Canciones urgentes: cuarto corte de este álbum de grandes éxitos.
Sueño de una noche de verano: Corte número 15 de este álbum en el que Katia Cardenal canta a Silvio. En este caso, Katia canta a dúo con Silvio.

Significado:

En 1969, Silvio Rodríguez realizó un viaje en el barco "Playa Girón", de la Flota Cubana de Pesca, compartiendo su arte durante más de cuatro meses con los pescadores, etapa que se convirtió en una de las más productivas de su carrera.

Durante este período compuso 62 canciones que recoge en su libro Canciones del Mar (1994).

Sobre esa experiencia Silvio comenta:

"En el barco no tenía exigencias, ni teléfonos, ni visitas. Cuando me iba a la sala de proceso a escoger pescado, o cuando me enrolaba en cualquier faena marinera, era para sacar la mente de algun atolladero creacional, para hacer actividad física-como recomendaba Agatha Christie a los escritores-, para despejar neblinas y enfrentarme de nuevo al dilema. Ni antes ni después me fue posible el lujo de tanto tiempo para mí mismo."

El viaje en el Playa Girón representó para Silvio dos aspectos importantes:

"El primero una especie de regresión a lo más primitivo del hombre. Ver al hombre en constante lucha contra el medio ambiente, ser partícipe de esa lucha, es algo inenarrable, emotivo. El otro es tener conciencia de lo que representa esa Flota pesquera a miles de kilómetros de nuestras costas, pescando por el futuro"

En concreto, sobre la canción "Playa Girón", Silvio comenta que "es un homenaje íntimo y humano a los hombres anónimos que trabajan en condiciones a veces muy duras por el pueblo cubano."

Por otra parte, aunque la canción de Silvio lleva el nombre del barco que sin duda cambió su vida, a través de dicho nombre se establece una conexión con uno de los episodios más importantes de la Revolución Cubana.

Playa Girón, al que por un lado arropan las cálidas aguas del Caribe y por el otro el verde de manglares y palmeras, forma junto a Playa Larga la históricamente conocida Bahía de Cochinos.

Es allí, a unos 200 kilómetros al sureste de La Habana, en pleno centro del estado de Matanzas, donde las tropas anticastristas de la Brigada 2506 financiadas y entrenadas en Guatemala por la CIA desembarcaron en la madrugada del 17 de abril de 1961. Comenzaba entonces uno de los acontecimientos más determinantes de la Guerra Fría, y por supuesto de la mutua enemistad Estados Unidos - Cuba y viceversa.

El resultado de este evento supuso la primera derrota de Estados Unidos en el continente americano y un freno moral a sus ambiciones colonialistas. En la repulsa al ataque murieron 157 guerreros cubanos. En el otro bando, 120 de los 1.500 invasores perecieron 72 horas después de iniciar la batalla. El resto de los derrocados fueron apresados por el ejército rebelde en Playa Girón. Meses más tarde Fidel y Kennedy canjearon los presos invasores por 62 millones de dólares en alimentos infantiles y medicinas para un pueblo cubano que acababa de iniciar su particular declive económico.