Canción de Navidad
enhorabuenas y postales
con votos de renovación;
y yo que sé del otro mundo
que pide vida en los portales,
me doy a hacer una canción.
La gente luce estar de acuerdo,
maravillosamente todo
parece afín al celebrar.
Unos festejan sus millones,
otros la camisita limpia
y hay quien no sabe qué es brindar.
Mi canción no es del cielo,
las estrellas, la luna,
porque a ti te la entrego,
que no tienes ninguna.
Mi canción no es tan sólo
de quien pueda escucharla,
porque a veces el sordo
lleva más para amarla.
Tener no es signo de malvado
y no tener tampoco es prueba
de que acompañe la virtud;
pero el que nace bien parado,
en procurarse lo que anhela
no tiene que invertir salud.
Por eso canto a quien no escucha,
a quien no dejan escucharme,
a quien ya nunca me escuchó:
al que su cotidiana lucha
me da razones para amarle:
a aquel que nadie le cantó.
Mi canción no es del cielo,
las estrellas, la luna,
porque a ti te la entrego,
que no tienes ninguna.
Mi canción no es tan sólo
de quien pueda escucharla,
porque a veces el sordo
lleva más para amarla.
Duración: 5:59.
Editada por primera vez en 1994 como corte número 5 del álbum Rodríguez.
Este peculiar villancico de Silvio nos viene a recordar el reparto desigual de la riqueza en el mundo. Es un canto, también, contra el consumismo, la hipocresía y la injusticia.
La simplicidad y belleza de la letra y de la melodía convierten a esta canción en una obra maestra que contiene, además, frases magistrales como esta: "Tener no es signo de malvado y no tener tampoco es prueba de que acompañe la virtud"
Antonio Ibarra

Carlos Bryant dijo
Lo único que se puede decir......MAESTRO.
25 Diciembre 2005 | 11:36 PM