"Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles."


Bertolt Brecht

Sueño con serpientes,
con serpientes de mar,
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes,
y en sus barrigas llevan
lo que puedan arrebatarle al amor.

Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.

No quepo en su boca,
me trata de tragar,
pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca;
le doy de masticar
una paloma y la enveneno de mi bien.

Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.

Ésta al fin me engulle,
y mientras por su esófago paseo,
voy pensando en qué vendrá.
Pero se destruye
cuando llego a su estómago y planteo
con un verso una verdad.

Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.
Letra y música: Silvio Rodríguez.
Duración: 5:34.
Compuesta y editada por primera vez en 1975 como corte número 10 del álbum Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España, debido a la prohibición de la canción que da título al disco y de "Santiago de Chile").

Incluida también en:

Días y flores: quinto corte de este álbum dedicado a su hija Violeta Rodríguez y que constituye el primer disco en solitario de Silvio.


Canciones urgentes: corte octavo de este álbum de grandes éxitos.

Significado:

Todas las mitologías hablan de gigantescas serpientes marinas que asustaban a los hombres. En el Antiguo Testamento, se menciona a la bestia del mal, el Leviatán, cuyo nombre significa «la serpiente enroscada» o «el dragón que vive en el mar».

Silvio nos propone, a través de esta canción, que la vida es una lucha constante. Pero, de algún modo, también nos aconseja mantenernos alejados de nuestros miedos imaginarios, pues creyendo en ellos les otorgamos más poder y así limitan nuestra voluntad por alcanzar lo que en verdad nos importa.

Y, además, nos da la receta para ahuyentar a las serpientes particulares que nos puedan atormentar: el amor y la verdad.

Pero, en verdad, todo surge de un sueño real del propio Silvio, que explica con sus propias palabras:

Bueno si le hacemos una interpretación freudiana, yo no sé cuánto sexo, cuánto Edipo y otras hierbas pueden salir por ahí. Por eso le puse la frase de Bretch, porque yo hice mi propia interpretación de mi sueño: yo creo que pasa en la canción lo que sucede en la vida, es decir, vencer una dificultad no hace nada más que prepararte para vencer otra mayor.