Ojalá que las hojas
no te toquen el cuerpo
cuando caigan
para que no las puedas
convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia
deje de ser milagro
que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna
pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra
no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe
la mirada constante,
la palabra precisa,
la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo
que te borre de pronto:
una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos
que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos,
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora
no dé gritos
que caigan
en mi espalda.
Ojalá que tu nombre
se le olvide
a esa voz.
Ojalá las paredes
no retengan tu ruido
de camino cansado.
Ojalá que el deseo
se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno
de difuntos y flores.

Ojalá se te acabe
la mirada constante,
la palabra precisa,
la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo
que te borre de pronto:
una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos
que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos,
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.
Ojalá pase algo
que te borre de pronto:
una luz cegadora,
un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos
que me lleve la muerte,
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos,
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.
Letra y música: Silvio Rodríguez.
Duración: 3:32.
Compuesta en 1969, pero editada por primera vez en 1978 como corte número 3 del álbum Al final de este viaje.

Incluida también en:

Cuando digo futuro: primer corte de este álbum editado sólo en España.

Mano a mano: interpretada por el propio Silvio como corte 14 de este álbum grabado en directo en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid.

En vivo en Argentina: corte número seis de este álbum grabado en directo por Silvio y Pablo Milanés.

Significado:

Ojalá es la canción insignia de Silvio Rodríguez para los aficionados a su música.

El propio Silvio se ha encargado de revelar que está dedicada a Emilia, su primer amor: «Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado. Pasaron los años y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (ojo, no confundir con utilitario), enriquecedor, de aporte a uno... pues, estaba obsesionado yo con esa idea. Y porque fue un amor frustrado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue una cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado: ojalá esto, ojalá lo otro...»

La frase misteriosa de la canción es "a tu viejo gobierno de difuntos y flores". Las conjeturas sobre su significado son variadas. Entre las más extendidas se encuentran las que relacionan esta frase -y, por extension, el resto de la canción- con Pinochet, y las que creen que se refiere a México por tener este país el gobierno democrático más antiguo de latinoamérica, celebrar el día de los muertos y tener una gran variedad floral. Pero ambas carecen de sentido al conocer el verdadero significado de la canción (está dedicada a una mujer cubana, no mexicana) y la fecha de su composición (En 1969 Pinochet no había subido todavía al poder. Lo hizo en 1973). Por tanto, sólo cabe pensar que la frase "a tu viejo gobierno de difuntos y flores" hace referencia a alguna confidencia de enamorados que sólo Emilia y Silvio son capaces de entender.

En el libro "Silvio para letra y orquesta" podéis encontrar más información sobre esta canción y otras facetas de la vida de Silvio Rodríguez.