Oh, melancolía
con pamela, impertinentes y botón
de amapola, en el oleaje de sus vuelos.
Hoy la voluble señorita es amistad
y acaricia finalmente el corazón
con su más delgado pétalo de hielo.
Por eso
hoy, gentilmente te convido a pasear
por el patio, hasta el florido pabellón
de aquel árbol que plantaron los abuelos.
Hoy el ensueño es como el musgo en el brocal,
dibujando los abismos de un amor
melancólico, sutil, pálido cielo.
Viene a mí, avanza,
viene tan despacio,
viene en una danza
leve en el espacio.
Cedo, me hago lacio
y ya vuelo, ave.
Se mece la nave,
lenta como el tul,
en la brisa suave,
niña del azul.
Oh melancolía, novia silenciosa,
íntima pareja del ayer.
Oh melancolía, amante dichosa,
siempre me arrebata tu placer.
Oh melancolía, señora del tiempo,
beso que retorna como el mar.
Oh melancolía, rosa del aliento,
dime quién me puede amar.
Duración: 5:19.
Editada por primera vez en 1988 como corte número 10 del álbum del mismo nombre: Oh Melancolía.
Canciones urgentes: corte número doce de este álbum de grandes éxitos.
Silvio en Chile: Corte número 9 del segundo disco de este álbum grabado en directo.
Desde mi punto de vista, no hay ningún significado oculto en esta canción. Sólo es un canto a la melancolía, al recuerdo de los lugares del pasado, a la nostalgia del ayer.
Silvio presenta a la melancolía como una sensación que a todos nos invade alguna vez y que retorna de vez en cuando a nuestro pensamiento. Una sensación placentera con la que podemos volver a recorrer los caminos por los que anduvimos en otro tiempo.
Antonio Ibarra

dulcinea dijo
Lo malo de Silvio Rodríguez es que es afín al régimen dictatorial de su país. Es cierto? al menos eso he oído.
11 Diciembre 2005 | 01:13 PM