Hoy mi deber
cantarle a la patria,
alzar la bandera,
sumarme a la plaza.
Hoy era un momento
más bien optimista,
un renacimiento,
un sol de conquista.
Pero tú me faltas
hace tantos días
que quiero y no puedo
tener alegrías.
Pienso en tu cabello
que estalla en mi almohada
y estoy que no puedo
dar otra batalla.
Hoy yo que tenía
que cantar a coro
me escondo del día
susurro esto solo.
¿Qué hago tan lejos
dándole motivos
a esta jugarreta
cruel de los sentidos?
Tu boca pequeña
dentro de mi beso
conquista, se adueña,
no toca receso.
Tu cuerpo y mi cuerpo
cantando sudores,
sonidos posesos,
febriles temblores.
Hoy mi deber era
cantarle a la patria,
alzar la bandera,
sumarme a la plaza.
Y creo que acaso
al fin lo he logrado
soñando tu abrazo
volando a tu lado.
Orquestación y dirección: Frank Fernández
Duración: 3:08.
Compuesta en Oslo, en 1979, pero editada por primera vez en 1982 como quinto corte del álbum Unicornio.
Joseba Sanz, en su libro "Silvio, Memoria trovada de una revolución" comenta que, el 8 de octubre de 1979, Silvio se encontraba de gira por los países escandinavos. Era el 12º aniversario de la caída del Che en Boliva y unos compañeros le habían pedido que hiciera una canción para el acto de la tarde.
Pero estaba en un país frío a miles de kilómetros de Cuba. Se encontraba solo en aquella habitación de hotel, e inevitablemente recordó a su compañera, que también había quedado allí en La Habana. Dos pasiones, dos deseos se mezclaban en su conciencia. De un lado el deseo de cumplir el deber de estar en la Plaza de la Revolución, para unirse al resto de los cubanos en el recuerdo del Che, y de otro el de estar junto a la mujer amada.
Según la web de José Man, estas serían las palabras de Silvio al respecto:
Esta canción la hice hace algún tiempo, en un país remoto y frío, y fue porque me invitaron unos compañeros a participar en una actividad de solidaridad y yo muy entusiasmado incluso traté de hacer una canción pero llevaba tanto tiempo fuera de Cuba, de lo mío, de los míos, en fin de mi gente, que me salió otra canción que se llama Hoy mi deber.
Esta canción la compuse cuando estaba en Oslo, un día que había una actividad política ¿no?, y yo les dije a una gente que me estaban haciendo una película que les iba a hacer una canción para ese día pero, por más que quería, no me salía la canción política, porque tenía un conflicto afectivo y entonces... nada, pues salió la canción política también.
Así pues, Silvio debía cantarle a la Patria, a la Revolución, al Che, pero no está en La Habana sino en Oslo. Y esa distancia tan dolorosa la hace patente evocando a su amada. Tanto la echa de menos que incluso le salen estrofas un tanto eróticas, como él mismo reconocería en una entrevista, entre las que destaca la que se imagina cuerpo con cuerpo con ella, sudando, jadeando y temblando de placer. Y, al final, da con el deber cumplido soñando su abrazo, volando a su lado.
Silvio en Chile: séptimo corte del primer disco de este álbum grabado en directo.
Canciones urgentes: sexto corte de este álbum de grandes éxitos.

Joseba Sanz, en su libro "
Mano a mano: interpretada por
En vivo en Argentina: corte número cinco de este álbum grabado en directo por Silvio y
Antonio Ibarra
