Publicado el domingo, 6 de mayo de 2007, día de la madre en España
Madre, en tu día
no dejamos de mandarte nuestro amor.
Madre, en tu día
con las vidas construimos tu canción.
Madre, que tu nostalgia
se vuelva el odio más feroz.
Madre, necesitamos de tu arroz.
Madre, ya no estés triste,
la primavera volverá,
madre, con la palabra libertad.
Madre, los que no estemos
para cantarte esta canción,
madre, recuerda que fue por tu amor.
Madre, en tu día
—Madre Patria y Madre Revolución—,
madre, en tu día,
tus muchachos barren minas de Haiphong.
Letra y música: Silvio Rodríguez.
Duración: 2:16.
Aunque Madre se incluyó en un disco de 1973 que contenía canciones encargadas por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) para llevarlo de regalo a un congreso de mujeres latinoamericanas en Chile, la canción aparece por primera vez en un disco de Silvio en 1975 como corte número 8 de Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España).
Incluida también en:
Vientos del pueblo: corte número 6 de este álbum de Isabel Parra, cantante chilena que ha versionado a Silvio en numerosas ocasiones.
También se incluye en la casete editada en Chile "Memorias". La versión que se puede oir en esta página es justamente la extraída de esta casete.
Significado:
Está canción está dedicada a las madres; las madres mujeres, pero también otras madres como la patria o la revolución. En palabras del propio Silvio:
"En el año 72 o 73, no recuerdo, un domingo que era el día de las madres en Cuba -el segundo domingo de Mayo- yo, como buen hijo que soy, iba a casa de mi mamá, Argelia, a almorzar y a pasarme el día con ella. Pero se me ocurrió pasar antes a la oficina de Prensa Latina. Allí un amigo me enseñó los cables que acababan de llegar del mundo y en éstos decía que el imperialismo, en un esfuerzo desesperado por detener el aprovisionamiento de la República Democrática de Vietnam, había puesto minas en las desembocaduras de los ríos y de los puertos, y que en las primeras 48 horas habían caído casi 200 muchachos de la brigada de la juventud trabajadora Ho Chi Minh, jóvenes entre 13 y veintitantos años. Como era el día de las madres y yo estaba tan seguro y tan tranquilo allá en Cuba, y ellos estaban metidos en el agua, a veces estallando con las minas, pues me regresé a mi casa y les hice esta canción que se llama Madre".
Sobre Haiphong:
En la Navidad de 1972 sólo el bombardeo de los Estados Unidos arrojó más tonelaje de bombas sobre Hanoi y Haiphong que las arrojadas por Alemania sobre Inglaterra desde 1940 a 1945. Desde 1965 a 1969 los Estados Unidos arrojaron 50 libras de bombas sobre cada hombre, mujer y niño en Vietnam. Los Estados Unidos dejaron 21 millones de cráteres por bombas solamente en el sur de Vietnam.
El hombre se hizo siempre de todo material: de villas señoriales o barrio marginal. Toda época fue pieza de un rompecabezas para subir la cuesta del gran reino animal, con una mano negra y otra blanca mortal.
Mortales ingredientes armaron al Mayor: luz de terratenientes y de revolución. Destreza de la esgrima, sucesos como un preso, Amalia abandonada por la bala, la vergüenza, el amor; o un fusilamiento, un viejo cuento modelaron su adiós.
Va cabalgando el Mayor con su herida, y mientras más mortal el tajo, es más de vida. Va cabalgando sobre una palma escrita, y a la distancia de cien años resucita.
Trota sobre la espuma, seguido por un mar de negros en machete y sin encadenar. Ordena a su corneta el toque de a degüello, y a un siglo de distancia entona nuestra canción y con recia garganta canta, espanta lejos la maldición.
Va cabalgando el Mayor con su herida, y mientras más mortal el tajo, es más de vida. Va cabalgando sobre una palma escrita, y a la distancia de cien años resucita.
Letra y música: Silvio Rodríguez. Duración: 3:39. Editada por primera vez en 1975 como corte número 1 del álbum Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España).
Significado:
Esta canción está dedicada "a la memoria del Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, en el centenario de su caída en combate en la sabana de Jimaguayú, el 12 de mayo de 1873."
Silvio Rodriguez escribió esta canción por encargo cuando formaba parte del GESI (Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC). Para ello Silvio consultó numerosos documentos históricos. La canción la estrenó el 11 de mayo de 1973 en la Plaza de San Juan de Dios de Camagüey, en una velada artística en honor del Mayor Agramonte en el centenario de su caída.
En un recital en Estados Unidos en 1978, Silvio comentó:
Está dedicada a la memoria de Ignacio Agramonte, el mayor general de nuestras primeras guerras de independencia. Cayó muy joven y aún así, por sus méritos militares y políticos, ya era uno de los fundamentales ejes de la revolución. Su lema era: "Que nuestro grito sea para siempre el de independencia o muerte". Una vez le preguntaron con qué contaba para ganarles la guerra a los españoles y él respondió: "Con la vergüenza de los cubanos". Sus compañeros de armas lo llamaban cariñosamente El Mayor.
Vocabulario:
Amalia: Se refiere a Amalia Simoni, esposa del Mayor Ignacio Agramonte que apenas pudo estar junto a su marido pues la guerra les mantuvo alejados durante casi la totalidad de su relación.
Tocar a degüello: En el arma de caballería, dar la señal de ataque.
Si me levanto temprano, fresco y curado, claro y feliz, y te digo voy al bosque para aliviarme de ti, sabe que dentro tengo un tesoro que me llega a la raíz.
Si luego vuelvo cargado con muchas flores -mucho color- y te las pongo en la risa, en la ternura, en la voz, es que he mojado en flor mi camisa para teñir su sudor.
Pero si un día me demoro, no te impacientes, yo volveré más tarde. Será que a la más profunda alegría me habrá seguido la rabia ese día, la rabia simple del hombre silvestre, la rabia bomba, la rabia de muerte, la rabia imperio asesino de niños, la rabia se me ha podrido el cariño, la rabia madre, por Dios, tengo frío, la rabia es mío, eso es mío, sólo mío, la rabia bebo pero no me mojo, la rabia miedo a perder el manojo, la rabia hijo zapato de tierra, la rabia dame o te hago la guerra, la rabia todo tiene su momento, la rabia el grito se lo lleva el viento, la rabia el oro sobre la conciencia, la rabia coño paciencia, paciencia.
La rabia es mi vocación.
Si hay días que vuelvo cansado, sucio de tiempo, sin para amor, es que regreso del mundo, no del bosque, no del sol. En esos días, compañera ponte alma nueva para mi más bella flor.
Letra y música: Silvio Rodríguez. Duración: 5:54. Compuesta y editada por primera vez en 1975 como corte número 13 del álbum Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España, debido a la prohibición de esta canción -presumo que es porque incluye la palabra "coño"- y de "Santiago de Chile").
Incluida también en:
Mariposas: sexto corte de este álbum en el que Silvio ofrece una versión renovada de esta canción.
Significado:
Silvio habló de Días y Flores cuando publicó Mariposas:
"Todas las canciones son inéditas excepto Días y Flores que es la canción que titula mi primer trabajo discográfico. Ahora también es la primera vez que incluyo un tema editado en un disco nuevo. Por una parte, siempre sentí que podía hacer una versión mejor que aquella -cuestión que, en mi criterio, queda zanjada-.
También veo que las rabias que entonces enumeré siguen justificadas y a veces hasta con mayor impunidad. Lamento tener razones para seguir teniendo estos tipos de rabias. Cantar hoy día esta canción sigue siendo como reclamar a los motivadores de estas rabias que, dicho sea de paso, preferiría inconcebibles."
Silvio nos dice en esta canción que, a veces, lo que ve en el mundo es tan contrario al amor que él siente, que le invade una rabia enorme y profunda. Y nos muestra su rabia por los imperios asesinos de niños, por la falta de amor, por el desamparo y la pobreza, por el reinado del egoísmo, por la falta de compromiso, por el embrujo aniquilador del miedo, por los abusos de poder que acaban en guerra, por esperar algo mejor que nunca llega, porque se habla mucho pero se hace poco y porque, al final, casi todo el mundo tiene un precio, lamentablemente.
Vivo en un país libre cual solamente puede ser libre en esta tierra, en este instante y soy feliz porque soy gigante. Amo a una mujer clara que amo y me ama sin pedir nada —o casi nada, que no es lo mismo pero es igual—.
Y si esto fuera poco, tengo mis cantos que poco a poco muelo y rehago habitando el tiempo, como le cuadra a un hombre despierto.
Soy feliz, soy un hombre feliz, y quiero que me perdonen por este día los muertos de mi felicidad.
Soy feliz, soy un hombre feliz, y quiero que me perdonen por este día los muertos de mi felicidad.
Letra y música: Silvio Rodríguez. Duración: 3:01. Compuesta en 1974 y editada por primera vez en 1975 como corte número 6 del álbum Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España, debido a la prohibición de la canción que da título al disco y de "Santiago de Chile").
Incluida también en:
Silvio en Chile: quinto corte del primer disco de este álbum grabado en directo.
Mano a mano: Décimo corte de este álbum grabado en directo en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid.
Significado:
En palabras del propio Silvio:
"Esa canción la hice un poco como resumen, como un pase de cuentas, sin ninguna pretensión, como una conversación conmigo mismo. Una cosa muy propia que de pronto resultó ser una canción que decía muchas cosas para las demás personas también."
Esta canción está llena de frases inolvidables:
"Vivo en un país libre cual solamente puede ser libre"
"Amo a una mujer clara que amo y me ama sin pedir nada, o casi nada que no es lo mismo pero es igual."
Compañeros poetas, tomando en cuenta los últimos sucesos en la poesía, quisiera preguntar —me urge—, ¿qué tipo de adjetivos se deben usar para hacer el poema de un barco sin que se haga sentimental, fuera de la vanguardia o evidente panfleto, si debo usar palabras como Flota Cubana de Pesca y «Playa Girón»?
Compañeros de música, tomando en cuenta esas politonales y audaces canciones, quisiera preguntar —me urge—, ¿qué tipo de armonía se debe usar para hacer la canción de este barco con hombres de poca niñez, hombres y solamente hombres sobre cubierta, hombres negros y rojos y azules los hombres que pueblan el «Playa Girón»?
Compañeros de historia, tomando en cuenta lo implacable que debe ser la verdad, quisiera preguntar —me urge tanto—, ¿qué debiera decir, qué fronteras debo respetar? Si alguien roba comida y después da la vida, ¿qué hacer? ¿Hasta dónde debemos practicar las verdades? ¿Hasta dónde sabemos? Que escriban, pues, la historia, su historia los hombres del «Playa Girón».
Letra y música: Silvio Rodríguez. Duración: 3:20. Compuesta el 5 de octubre de 1969 a bordo del Playa Girón, y editada por primera vez en 1975 como corte número 2 del álbum Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España, debido a la prohibición de la canción que da título al disco y de "Santiago de Chile").
Incluida también en:
Canciones urgentes: cuarto corte de este álbum de grandes éxitos. Sueño de una noche de verano: Corte número 15 de este álbum en el que Katia Cardenal canta a Silvio. En este caso, Katia canta a dúo con Silvio.
Significado:
En 1969, Silvio Rodríguez realizó un viaje en el barco "Playa Girón", de la Flota Cubana de Pesca, compartiendo su arte durante más de cuatro meses con los pescadores, etapa que se convirtió en una de las más productivas de su carrera.
Durante este período compuso 62 canciones que recoge en su libro Canciones del Mar (1994).
Sobre esa experiencia Silvio comenta:
"En el barco no tenía exigencias, ni teléfonos, ni visitas. Cuando me iba a la sala de proceso a escoger pescado, o cuando me enrolaba en cualquier faena marinera, era para sacar la mente de algun atolladero creacional, para hacer actividad física-como recomendaba Agatha Christie a los escritores-, para despejar neblinas y enfrentarme de nuevo al dilema. Ni antes ni después me fue posible el lujo de tanto tiempo para mí mismo."
El viaje en el Playa Girón representó para Silvio dos aspectos importantes:
"El primero una especie de regresión a lo más primitivo del hombre. Ver al hombre en constante lucha contra el medio ambiente, ser partícipe de esa lucha, es algo inenarrable, emotivo. El otro es tener conciencia de lo que representa esa Flota pesquera a miles de kilómetros de nuestras costas, pescando por el futuro"
En concreto, sobre la canción "Playa Girón", Silvio comenta que "es un homenaje íntimo y humano a los hombres anónimos que trabajan en condiciones a veces muy duras por el pueblo cubano."
Por otra parte, aunque la canción de Silvio lleva el nombre del barco que sin duda cambió su vida, a través de dicho nombre se establece una conexión con uno de los episodios más importantes de la Revolución Cubana.
Playa Girón, al que por un lado arropan las cálidas aguas del Caribe y por el otro el verde de manglares y palmeras, forma junto a Playa Larga la históricamente conocida Bahía de Cochinos.
Es allí, a unos 200 kilómetros al sureste de La Habana, en pleno centro del estado de Matanzas, donde las tropas anticastristas de la Brigada 2506 financiadas y entrenadas en Guatemala por la CIA desembarcaron en la madrugada del 17 de abril de 1961. Comenzaba entonces uno de los acontecimientos más determinantes de la Guerra Fría, y por supuesto de la mutua enemistad Estados Unidos - Cuba y viceversa.
El resultado de este evento supuso la primera derrota de Estados Unidos en el continente americano y un freno moral a sus ambiciones colonialistas. En la repulsa al ataque murieron 157 guerreros cubanos. En el otro bando, 120 de los 1.500 invasores perecieron 72 horas después de iniciar la batalla. El resto de los derrocados fueron apresados por el ejército rebelde en Playa Girón. Meses más tarde Fidel y Kennedy canjearon los presos invasores por 62 millones de dólares en alimentos infantiles y medicinas para un pueblo cubano que acababa de iniciar su particular declive económico.
Cómo gasto papeles recordándote, cómo me haces hablar en el silencio, cómo no te me quitas de las ganas aunque nadie me vea nunca contigo.
Y cómo pasa el tiempo que de pronto son años sin pasar tú por mí detenida.
Te doy una canción si abro una puerta y de las sombras sales tú. Te doy una canción de madrugada cuando más quiero tu luz.
Te doy una canción cuando apareces el misterio del amor y, si no lo apareces, no me importa: yo te doy una canción.
Si miro un poco afuera me detengo, la ciudad se derrumba y yo cantando, la gente que me odia y que me quiere no me va a perdonar que me distraiga.
Creen que lo digo todo, que me juego la vida porque no te conocen ni te sienten.
Te doy una canción y hago un discurso sobre mi derecho a hablar. Te doy una canción con mis dos manos, con las mismas de matar.
Te doy una canción y digo: Patria. Y sigo hablando para ti. Te doy una canción como un disparo, como un libro, una palabra, una guerrilla... como doy el amor.
Letra y música: Silvio Rodríguez. Duración: 3:12. Compuesta en 1970, pero editada por primera vez en 1975 como corte número 12 del álbum Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España, debido a la prohibición de la canción que da título al disco y de "Santiago de Chile").
Incluida también en:
Mujeres: en la edición española de este álbum, una versión ligeramente diferente de "Te doy una canción" aparece como corte número 6.
Mano a mano: interpretada por el propio Silvio como corte número 12 de este álbum grabado en directo en la plaza de toros de Las Ventas de Madrid.
En vivo en Argentina: segundo corte de este álbum grabado en directo por Silvio y Pablo Milanés.
Entre amigos: Con los primeros versos de "Te doy una canción" se abre el concierto de Luis Eduardo Aute que editó en 1983 bajo el nombre de "Entre amigos".
Significado:
"Te doy una canción" es, quizá, la canción más versionada de Silvio y, sin duda, una de las más bellas. Aunque muchos ven tintes políticos en esta canción, en realidad está dedicada a Emilia Sánchez, una novia de la adolescencia a la que Silvio Rodríguez dedicó numerosas canciones.
"A Emilia yo le hice montones de canciones, le escribi 'Ojalá', 'Te doy una canción', 'Josah es la que pinta'... y 'Josah es la que pinta' es una de las canciones que escribi en el 'Playa Girón', hay otras tres o cuatro que están en ese... Acabo de editar el libro 'Canciones del mar', que son las sesenta y dos canciones que compuse en el 'Playa Girón', y ahí hay otras dedicadas a Emilia. Anteriormente a eso creo que también le escribí algunas otras canciones, pero yo no las recuerdo o no me acuerdo de cuales son, ahora no me vienen a la mente. (...) Emilia es actualmente profesora de la Universidad de Camagüey y era una amiga que yo tenía cuando estaba pasando mi servicio militar. Era una amiga íntima, una amiga muy querida. Ella estaba en La Habana en ese momento, había venido a estudiar medicina, pero estudió un año, luego no le gusto la carrera y se marchó a Camagüey y allí estudió literatura. Después se hizo profesora de literatura. Y yo la conozco en ese momento, salía poco de paseo a la calle, siempre estaba en mi campamento y encontré un alma gemela, una persona interesada también en la literatura, en la poesía, en la música, pero un poco en el sentido que me interesaba a mí, con un sentido más indagador. No era solamente una persona que disfrutaba de aquellas cosas, sino una persona comprometida con toda esa materia, como pretendía estar yo también. Ella, en ciertos aspectos, tenía lecturas que yo no había tenido; yo no había leído a Vallejo, por ejemplo. El primer libro que yo leí de Vallejo me lo regaló ella."
"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles."
Sueño con serpientes, con serpientes de mar, con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo. Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan lo que puedan arrebatarle al amor.
Oh, la mato y aparece una mayor. Oh, con mucho más infierno en digestión.
No quepo en su boca, me trata de tragar, pero se atora con un trébol de mi sien. Creo que está loca;
le doy de masticar una paloma y la enveneno de mi bien.
Oh, la mato y aparece una mayor. Oh, con mucho más infierno en digestión.
Ésta al fin me engulle, y mientras por su esófago paseo, voy pensando en qué vendrá. Pero se destruye cuando llego a su estómago y planteo con un verso una verdad.
Oh, la mato y aparece una mayor. Oh, con mucho más infierno en digestión.
Letra y música: Silvio Rodríguez. Duración: 5:34. Compuesta y editada por primera vez en 1975 como corte número 10 del álbum Te doy una canción (así se llamó el álbum "Días y flores" en España, debido a la prohibición de la canción que da título al disco y de "Santiago de Chile").
Incluida también en:
Días y flores: quinto corte de este álbum dedicado a su hija Violeta Rodríguez y que constituye el primer disco en solitario de Silvio.
Canciones urgentes: corte octavo de este álbum de grandes éxitos.
Significado:
Todas las mitologías hablan de gigantescas serpientes marinas que asustaban a los hombres. En el Antiguo Testamento, se menciona a la bestia del mal, el Leviatán, cuyo nombre significa «la serpiente enroscada» o «el dragón que vive en el mar».
Silvio nos propone, a través de esta canción, que la vida es una lucha constante. Pero, de algún modo, también nos aconseja mantenernos alejados de nuestros miedos imaginarios, pues creyendo en ellos les otorgamos más poder y así limitan nuestra voluntad por alcanzar lo que en verdad nos importa.
Y, además, nos da la receta para ahuyentar a las serpientes particulares que nos puedan atormentar: el amor y la verdad.
Pero, en verdad, todo surge de un sueño real del propio Silvio, que explica con sus propias palabras:
Bueno si le hacemos una interpretación freudiana, yo no sé cuánto sexo, cuánto Edipo y otras hierbas pueden salir por ahí. Por eso le puse la frase de Bretch, porque yo hice mi propia interpretación de mi sueño: yo creo que pasa en la canción lo que sucede en la vida, es decir, vencer una dificultad no hace nada más que prepararte para vencer otra mayor.
Este sitio está dedicado a conversar sobre el significado que las canciones del trovador cubano Silvio Rodriguez tienen para cada uno de nosotros.
De cada canción se publica la letra, la relación con la discografía de Silvio y de otros autores afines, un podcast que contiene un corte de la canción y, por último, se ofrece una posible interpretación de su significado.