Aunque no esté de moda
Hoy de mí hacia ti, hoy de ti hacia mí,
quiero hacerte un regalo viejo.
Desempolvemos algo las pasiones lejanas
algo de aquellos sueños sin ventanas.
Vivamos de corrido, sin hacer poesía,
aprendamos palabras de la vida.
Desnudémonos, pues, como viejos amantes,
que lo mismo de siempre nos queda delante;
desnudémonos, pues, como viejos amantes:
que se apague la luz y que el sol se levante.
Te quiero salvar de tu desnudez
en pleno centro de la soledad.
Me quiero salvar haciendo revolución
desde tu cuerpo de cristal.
Algo nos está pasando:
ayer te leí una mano
y cada dibujo, al verme, me interrogó.
Algo nos está pasando:
ayer apreté el interruptor de encender la luz
y encendí el sol.
Hoy de ti hacia mí, hoy de mí hacia ti,
vamos a hablar en voz muy baja.
Dime lo que te pasa, déjame levantarte,
déjame darte un beso y curarte.
Vivamos de corrido, sin hacer poesía,
aunque no esté de moda en estos días.
Aunque no esté de moda te pido una mano:
mis entrañas no entienden de estética y cambios.
Aunque no esté de moda repite conmigo:
quiero amor, quiero amor, quiero amor compartido.
Te quiero salvar de tu desnudez
en pleno centro de la soledad.
Me quiero salvar haciendo revolución
desde tu cuerpo, por variar.
Algo nos está pasando:
un ruido como de pasos viene
en la oscuridad y se vuelve a ir.
Algo nos está pasando,
desde que la gente está empeñada
en quererse amar y en poder vivir.
Duración: 3:36.
Compuesta en 1969, y editada por primera vez en 1978 como corte número 8 del álbum Al final de este viaje.

Comencemos por el título. "Aunque no esté de moda" no me parece un título casual. De hecho, bien se podría haber titulado "Algo nos está pasando" ya que es la frase que más se repite. Pero el año en que compone esta canción Silvio anda un poco perdido. De hecho, es el año en que se embarca en el Playa Girón como castigo por un desencuentro con las autoridades cubanas de la época, que le habían prohibido trabajar en nada que tuviera que ver con la Revolución. De algún modo Silvio siente que ya no está de moda y quizá por eso decide titular así esta canción. El español juega en favor de la ambigüedad ya que la forma verbal ("esté") conjuga tanto con la primera como con la tercera persona, por lo que no sabemos si quiso decir "Aunque yo no esté de moda" o "Aunque el tipo de amor que propongo en esta canción no esté de moda"; o, quizá, ambas cosas...
Pero la canción no habla de ese conflicto sino de amor. Y, en mi opinión, nos describe más bien una escena de amor. Yo me imagino a Silvio y su amante, solos, quizá escondidos en un armario o un baño suficientemente amplio como para poder hacer el amor, pero en una casa en la que hay más gente. Tienen miedo de ser descubiertos. No hay ventanas. Un interruptor sirve para encender una bombilla. La luz les permitiría recrearse más en lo sensual por medio de la vista, pero les podría delatar si el resto de la casa está a oscuras. Ella, quizá, tiene algo de vergüenza. Quizá ningún hombre la visto desnuda todavía. Y un poco para retrasar el acto y un poco para hacerlo más romántico, quizá le pide a Silvio unos versos, unas palabras dulces y amorosas. A lo mejor ella se imagina un futuro con Silvio, y ya está pensando en un compromiso duradero. Pero Silvio únicamente vive el momento; y en ese instante, no quiere oír hablar de nada, está dominado por sus instintos más básicos. Y, entonces, se le ocurre una solución; se le ocurre esta canción.
Para ahorrarle a la chica el trago de que Silvio la vea desnuda ("te quiero salvar de tu desnudez") y para poder ir directamente al grano ("vivamos de corrido, sin hacer poesía"), el trovador le propone apagar la luz ("sueños sin ventanas"), como se hacía antes ("un regalo viejo"). Y dejarse llevar: la naturaleza les enseñará el camino ("aprendamos palabras de la vida").
Es una propuesta buena para la chica y buena para Silvio, quien también encuentra la salvación tomando este camino ("Me quiero salvar"). Un camino que parece revolucionario y que simplemente consiste en hacer el amor a oscuras y sin hablar. Por eso el cuerpo de la chica es transparente, porque no se ve ("desde tu cuerpo de cristal").
Las estrofas que comienzan con "Algo nos está pasando" son, a mi parecer, distracciones que incomodan a Silvio. La primera tiene que ver con un futuro juntos. Las líneas de la mano de la chica, que representan el futuro, interrogan a Silvio; le preguntan si estará junto a ella dentro de un tiempo. La segunda frase podría tener que ver con el descubrimiento del pudor de la chica. Es posible que en otra ocasión anterior, mientras hacían el amor, a Silvio se le hubiera ocurrido encender la luz. Y es posible que ella se hubiera enfadado desmesuradamente, como si en lugar de una bombilla se hubiera encendido el sol. Luego, ya al final de la canción, vienen los pasos en la oscuridad que luego se van, pero que también distraen a los amantes.
En la parte central de la canción, la escena prosigue. Hablan en voz baja. La chica no está muy convencida de seguir, quizá se le escapan unas lágrimas. Silvio la consuela ("déjame darte un beso y curarte") e insiste en que se deje llevar ("vivamos de corrido"). Y le solicita ayuda ("te pido una mano") pues Silvio es como es: no le gustan las lentejuelas y no va a cambiar por ella ("mis entrañas no entienden de estética y cambios"). Y Silvio tampoco es (ni ha sido, como luego se ha demostrado) hombre de una única mujer y, por eso, creo yo, trata de convencer a su amante de esa noche que crea en el "amor compartido", quizá otra forma de denominar al "amor libre", tan en auge a finales de los años sesenta.
Para terminar, ese "me quiero salvar haciendo revolución desde tu cuerpo, por variar" puede ser un guiño a las autoridades cubanas. Como no le dejaban trabajar para la Revolución públicamente, proponía su propia revolución en la intimidad, desde el cuerpo de su amante. Por variar.


Silvio en Chile: cuarto corte del segundo disco de este álbum grabado en directo.
Canciones urgentes: primer corte de este álbum de grandes éxitos.
Antonio Ibarra